Evidencia completa de aprendizaje

 

  

Título del formato: El plan de marketing político

 

Datos del estudiante

 

Nombre:

Juan Francisco Gallardo Manríquez

Matrícula:

20003813

Fecha de elaboración:

7 de febrero de 2022

Nombre del Módulo:

Marketing Político y Estrategias de Comunicación

Nombre de la Evidencia de Aprendizaje:

El plan de marketing político

Nombre del asesor:

Dr. Edgar Yesid Sierra Soler

 


 

Contenido

Resumen                                     

Introducción

Etapas del plan de marketing

Conclusión

Referencias

Autoevaluación



Resumen

El marketing político cuenta con dos herramientas fundamentales para el logro de sus objetivos; el plan de marketing político y la mercadotecnia para publicitarlo, Barranco (2007) estructura en seis fases el plan de marketing político:

 

1.- El análisis de la situación: para desarrollar un análisis de esta naturaleza se sugiere utilizar el esquema denominado PESTEED, del acróstico cuyas siglas significan revisión de los aspectos Políticos, Económicos, Sociales, Tecnológicos, Educativos, Ecológicos y Demográficos. Es decir que se requiere incorporar los siete factores para hacer un análisis pormenorizado de la realidad bajo estudio

 

2.- En cuanto a la previsión de tendencias: el presente plan se enfoca en el desarrollo de la campaña, es decir, que según se va acercando la fecha clave del inicio de nuestra campaña, los partidos políticos y los líderes de opinión empiezan a hacer cábalas con respecto a quiénes serán los candidatos.

 

3.- Establecimiento de objetivos. Lo primero es clarificar desde un inicio cuál es el objetivo real que se persigue con la campaña.

 

4.- Determinación de estrategias: Las campañas sociales utilizan muchas estrategias para lograr su objetivo uno de ellos es utilizar un lema.

 

5.- Puntualización de las tácticas: es este apartado se integran las acciones concretas.

 

6.- Precisar los esquemas de control: aquí se incluyen herramientas o instrumentos diseñados para verificar el cumplimiento de los objetivos formulados inicialmente y segundo, el generar un cuadro de control estratégico que incorpore diversos indicadores para los aspectos más importantes que deberán ser evaluados.

 

 

Palabras clave:

Política

Marketing Político

Plan de Marketing.

 

Introducción

Se presenta la estructura del Plan de Marketing Político dividido en 6 etapas: análisis de la situación, previsión de tendencias, establecimiento de objetivos, determinación de estrategias, puntualización de las tácticas y precisar los esquemas de control.

 

El marketing político tiene como una de sus principales bases el diseño y aplicación de estrategias de tipo publicitario y electoral con la intención de presentar a un partido político y a su candidato como la mejor propuesta y opción pertinente. Vamos a hablar un poco de ellos dos y a establecer algunas diferencias: Ambos tienen el fin último de conseguir el consentimiento de la población en determinados temas, el marketing político busca decisiones favorables con respecto a lo que pueda realizar un candidato en el futuro o acreditar las buenas acciones si se está en campaña de reelección. El marketing de gobierno, por otro lado, busca mantener a la opinión pública con altos índices de favorabilidad hacia una entidad específica y hacia quien está al frente de ella.

 

A simple vista parecería que no se dan diferencias de fondo entre estos dos tipos de marketing; sin embargo, si entramos en detalle, como lo haremos más adelante al analizar cada uno de ellos nos vamos a dar cuenta de que la gran diferencia radica en que en el desarrollo del primero ninguna acción puede ir en contra de la voluntad del votante, es decir, no puede ser antipopular y en el segundo, medidas que en el momento no sean populares podrán explicarse como un beneficio para la población a corto, mediano o largo plazos. En los dos tiene que trabajarse desde la imagen, la simplicidad del mensaje y la emoción y para lograr estos tres aspectos los comunicadores deben imprimir un perfil único a su trabajo. Buscar esa diferenciación que cada ser humano tiene y lograr conectarla

Etapas del plan de marketing político CAMPAÑA ELECTORAL

En este apartado se presenta la estructura del Plan de Marketing Político dividido en 6 etapas: análisis de la situación, previsión de tendencias, establecimiento de objetivos, determinación de estrategias, puntualización de las tácticas y precisar los esquemas de control.

 

El marketing político tiene como una de sus principales bases el diseño y aplicación de estrategias de tipo publicitario y electoral con la intención de presentar a un partido político y a su candidato como la mejor propuesta y opción pertinente.

 

Como hemos visto en las lecturas del módulo, el marketing político cuenta con dos herramientas fundamentales para el logro de sus objetivos; el plan de marketing político y la mercadotecnia para publicitarlo, Barranco (2007) estructura en seis fases el plan de marketing político:

 

1.- El análisis de la situación: para desarrollar un análisis de esta naturaleza se sugiere utilizar el esquema denominado PESTEED, del acróstico cuyas siglas significan revisión de los aspectos Políticos, Económicos, Sociales, Tecnológicos, Educativos, Ecológicos y Demográficos. Es decir que se requiere incorporar los siete factores para hacer un análisis pormenorizado de la realidad bajo estudio.

 

Para este apartado valdría la pena analizar las disposiciones reglamentarias, como primera medida, el equipo de campaña debe conocer a profundidad las reglamentaciones que existen en cada país respecto de las jornadas proselitistas y todo lo que esto conlleva. En lo personal, conozco casos de personas que luego de ser elegidas por voluntad popular han perdido sus curules o sus cargos en el poder ejecutivo porque su campaña violó las normas legales.

Generalmente se legisla en torno a los siguientes aspectos:

- La financiación de las campañas.

- Los topes máximos de dinero que pueden gasta

- La cantidad de publicidad política que puede emitirse por la televisión, la radio y la prensa y la que puede situarse en la ciudad, como vallas, pasacalles, pendones, etc.

- El desarrollo del día de elecciones.

- La rendición de cuentas ante los organismos competentes.

 

 

2.- En cuanto a la previsión de tendencias: el presente plan se enfoca en el desarrollo de la campaña, es decir, que según se va acercando la fecha clave del inicio de nuestra campaña, los partidos políticos y los líderes de opinión empiezan a hacer cábalas con respecto a quiénes serán los candidatos. En el primer caso, las agrupaciones hacen un barrido de sus militantes más destacados y establecen el perfil de la persona que podría llegar a salir victoriosa en la contienda. En el segundo, los columnistas de los principales medios escritos y los mismos generadores de noticia anuncian sus preferencias por algunos personajes destacando las cualidades y las razones por las que deberían tomarse en cuenta.

En ambos casos se tiene que analizar detenidamente cuáles de estos tendrían realmente opción de ganar. Cuando digo ganar no me refiero exclusivamente a conseguir el puesto al que se aspira, pues en muchas ocasiones las campañas están diseñadas para conseguir unos resultados muy distintos a la nominación a la que se aspira. De esto, en la presente evidencia de aprendizaje, más adelante estableceremos: Para qué se quiere la campaña.

 

A continuación, estableceremos criterios de selección para la elección del candidato. La persona que vaya a representar el partido político o que simplemente opte por postularse a un cargo de elección popular debe contar con un currículum que sirva de respaldo a la hora de presentarlo al electorado y a los sectores que van a legitimar esa candidatura. Sin embargo, esto no significa que los únicos capacitados para ganar sean los ex alumnos de Harvard o de Oxford. Es claro que una vez aceptada la nominación, el candidato o la candidata se convierte en una persona de dominio público; a partir de ese momento su vida privada entra a ser parte del temario que se discuta a través de los medios de comunicación y él o ella tendrá que aceptar que las revistas de moda critiquen su forma de vestir o que los columnistas más agudos hagan investigaciones sobre sus estudios, sus amigos o simplemente traten de descubrir el pasado negro que le achacan los opositores a cada aspirante.

 

Como nuestro candidato para la presente evidencia de aprendizaje tiene derecho a defender su honor, puede defenderse de las acusaciones que van surgiendo en el curso de la campaña, respetando siempre la regla de oro en este campo en particular: nunca, por ningún motivo, ante las acusaciones que sean, se debe caer en el juego de los insultos recíprocos y de las descalificaciones sin fundamento, aunque desafortunadamente hemos visto esta situación cada vez con mayor regularidad.

 

 

3.- Establecimiento de objetivos. Lo primero es clarificar desde un inicio cuál es el objetivo real que se persigue con la campaña. Es perfectamente normal y válido dentro de la política encontrar a una persona con motivaciones distintas a las de ser elegido para el puesto que aspira en una campaña. Una campaña política da prestigio y le permite al aspirante acceder a espacios en los medios de comunicación, aunque se sepa que el resultado final no va a ser la victoria. John Edwards, en Estados Unidos, sabía perfectamente desde el inicio de su campaña que no iba a ser elegido presidente, al menos en esa primera ocasión, la campaña, objetivos del candidato, objetivos de la estrategia política, objetivos de la captación de votos, objetivos de la publicidad política y objetivos del mercado político. Sin embargo, el auge que tomó su candidatura y el reconocimiento a nivel internacional como el segundo aspirante demócrata con

mayores opciones para enfrentarse a George W. Bush le permitió crear un nombre y que su posición de dirigente dentro del partido fue aumentando cada vez más. Al final fue escogido por el vencedor en las primarias con su fórmula vicepresidencial.

Así, los objetivos son:

a)    Identificar, en los medios de comunicación, los mensajes de las campañas oficiales con la finalidad de establecer sus fortalezas y debilidades

b)    Reconocemos la diferencia ente publicidad y propaganda, reflexionando sobre la necesidad e importancia de las campañas oficiales.

c)     Difundir ideas, generando un impacto que resulte en un cambio de actitudes o que impulse acciones orientadas a solucionar o prevenir problemas que afectan a una población para ganar la contienda electoral

 

4.- Determinación de estrategias: Las campañas sociales utilizan muchas estrategias para lograr su objetivo uno de ellos es utilizar un lema.

Un lema es una frase fácil de recordar que expresa en pocas palabras y con un lenguaje sencillo, el principal objetivo de la campaña. Por ejemplo, la campaña contra la obesidad PREVENIMSS del Instituto Mexicano del Seguro Social, tiene por lema” Mídete …no te pases”.

Para fines de la presente evidencia de aprendizaje nuestro lema será: “LA COMUNICACIÓN LOGRA CAMBIOS”, ahora, dependiendo del medio en que se dan a conocer, las campañas se sirven de distintos recursos y estrategias para comunicar el mensaje principal creando un mayor impacto. ¿Qué formato es el más adecuado? En texto, imagen, audio o video. Periódicos y revistas: noticias, reportajes, entrevistas, anuncios. Televisión: Spots, jingles, entrevistas, notas en programas informativos. Anuncios publicitarios (Spots) con imagen, audio y texto. Letreros de gran formato: Anuncios espectaculares. Impresos: Trípticos, folletos, pláticas y conferencias, etcétera. Internet: • Podcast: emisión en audio que puede escucharse o descargarse de internet. • Redes sociales: carteles o posts, videos, gifs.  Páginas web: Ya sea que la campaña tenga su propia página o que inserte anuncios en otras páginas

 

 

5.- Puntualización de las tácticas: es este apartado se integran las acciones concretas:
Visitas a foros públicos: Aquí se debe medir la posición que se tenga en la contienda frente a los otros aspirantes, si es o no conveniente asistir a todos los eventos y determinar cuáles podrían ser útiles y cuáles presentarían posibilidades de ataque frontal a nuestro candidato.

Quiero aclarar que no se está recomendando huir de las confrontaciones, pero sí en lo posible salvar al aspirante de situaciones incómodas.

Reuniones con líderes de opinión: En estos encuentros, de carácter privado muchas veces, pueden surgir respaldos que poco a poco se irán materializando y llegará el momento de hacerlos públicos. Es importante mantenerle al candidato la opción de interactuar con personas destacadas que, aunque no participen de manera directa en su campaña, puedan influir la percepción popular que se tiene y convertirlo en un líder incluyente, con respetabilidad y prestancia.

Participar en la elaboración de los temas de campaña: La visión que tenga el director político en los temas que trate el candidato y la posición de la campaña frente a los problemas de la región son decisivas para determinar cuál es el mejor enfoque que se le pueda dar.

Esta persona debe conocer de manera detallada la situación social y política del lugar donde se encuentra, es quien puede manejar el mismo lenguaje de la gente de la calle y asimismo quien sirve de puente entre todos los que quieren llegar a formar parte de la campaña.

Nombrar a un director de comunicaciones y prensa. Este es uno de los apoyos más delicados en toda la estructura y a su cargo debe estar un profesional competente y con el conocimiento adecuado en su campo, que esté en condiciones de manejar el entramado difícil de los medios de comunicación y que además coordine otros aspectos de relevante importancia en la proyección del candidato y su mensaje.

 

6.- Precisar los esquemas de control: aquí se incluyen herramientas o instrumentos diseñados para verificar el cumplimiento de los objetivos formulados inicialmente y segundo, el generar un cuadro de control estratégico que incorpore diversos indicadores para los aspectos más importantes que deberán ser evaluados.

 

A)    Estudios de opinión. Desde 1920 se vienen utilizando las encuestas como herramienta en las campañas electorales, al comienzo de manera muy tímida y sin ningún tipo de planeación ni selección de la muestra, lo que ocasionó que en esos primeros años los resultados estuvieran muy alejados del desenlace. Con el transcurrir del tiempo y el interés que despertaron las encuestas en los medios de comunicación, se profundizó en su perfeccionamiento y se introdujeron varias técnicas que las convirtieron en una invaluable hoja de ruta para la contienda. Los estudios de opinión deben usarse desde el inicio de la campaña para lograr una sintonía mayor con el pensamiento de la gente y sobre todo poder escudriñar aún más el interior de la mente de las personas. Nos dan la posibilidad de saber en qué dirección están enfocados y cuáles son sus necesidades para incluirlas dentro del programa de gobierno y, lo que es aún más importante en los momentos de campaña: en el discurso del candidato.

B)    Encuestas. Hay varios tipos de encuestas que pueden ir utilizándose en el tiempo que dure la jornada proselitista e incluso el mismo día de elecciones y los siguientes; esta clase de estudios son útiles para conocer el resultado antes de la hora de cierre y para detectar falencias y aciertos en la campaña cuando se hacen estudios postelectorales.

C)   Una medición general del sentimiento de aprobación de nuestro candidato. Una medición general del sentimiento de la gente puede ser una buena forma de empezar una campaña. Otros factores que pueden incluirse en ese primer estudio son:

a.     - Nivel de popularidad del gobernante saliente.

b.     - Aciertos del gobernante saliente.

c.     - Fallos más recurrentes en la administración que termina.

d.     - Expectativas frente al cambio de gobierno, ¿qué se quiere cambiar, y qué mantener igual?

e.     - Nivel de aceptación en general de los candidatos a sucederlo.

f.       - ¿Cuál sería el nivel de aceptación particular de cada candidato, si los confrontamos de a dos?

D)   Evitar la desinformación. El hecho de que nuestra campaña tenga la posibilidad de realizar estudios de opinión va a permitirnos esquivar la desinformación o la mala información que usualmente se muestra en estas contiendas. Generalmente lo que se pretende al publicar encuestas amañadas es que el contrario se desmotive y que los electores asuman la tendencia de subirse en la ola más alta comunicaciones en general. La diferencia de las nuevas generaciones de directores de comunicaciones de campañas con respecto a quienes ejercieron esta labor en el pasado es la conjugación y el buen entramado de estos dos soportes; si hallamos un profesional de la comunicación que entienda que las noticias además de publicarse deben estar dirigidas todas por una misma estrategia y enfocadas a públicos diferentes, habremos ganado mucho terreno. Este profesional deberá poner de presente que su función será publicar la noticia cuando amerite ser publicada y que la labor de desarrollar una buena historia depende de todo el equipo que está pensando en favor del candidato. El director de comunicaciones no es propietario de los diarios de la ciudad, ni de los canales de televisión, para exigirle salir todos los días en primera plana con una foto que abarque seis columnas. Lo que sí debe exigirle la campaña es que la gente del común empiece a hablar del candidato y que en la ciudad o en las regiones se destaque por algo diferente a sus adversarios. Y que esa diferenciación, obviamente, sea para bien. Alrededor del director de comunicaciones y prensa debe estructurarse una compleja telaraña que esté en capacidad de cubrir cualquier suspiro que dé el candidato o su equipo más cercano.

E)    Elaborar una bitácora de campaña. Deberá estar enterado de todos los lugares a los que asiste y registrar por todos los medios posibles las palabras y los actos del aspirante. Para esto el director puede apoyarse en tres coordinadores:

F)    Coordinador de radio y televisión. El propósito es que tenga posibilidad de establecer contactos más cercanos. Se recomienda el mismo procedimiento para entablar una relación laboral, como el que se sugirió de visitar a los periodistas y hablarles de las facilidades que quiere brindarles la campaña al entregarles diariamente las imágenes y demás. Este aspecto va a definir de manera importante que el candidato sea registrado en varias ocasiones por la televisión en sus mítines, si tenemos en cuenta que para los noticieros es más difícil cubrir todos los eventos por lo costoso de los equipos y el número limitado de cámaras destinadas a actividades exteriores que puede haber en algunos canales. Nuestra campaña debe contratar a un camarógrafo con su respectivo equipo: cámara que sea compatible con la calidad usada por los noticieros de televisión, luces, micrófonos y monitor. Estos equipos deben permanecer 24 horas del día disponibles en la sede de la campaña, y el camarógrafo será uno más de los miembros de carácter permanente en el grupo. En algunos casos, y dependiendo de los equipos que se utilicen, se deberá contratar igualmente un asistente de cámara para apoyar la iluminación, la ubicación de los micrófonos y servir como soporte al camarógrafo. Todos los días el coordinador de televisión hará un recorrido por cada uno de los noticieros dejando las imágenes del día anterior si fueron tomadas en la noche, o las del mismo día si fueron tomadas en la mañana o en la tarde y la emisión de noticias es en la noche. Grave error cometería la campaña si se confía en que por simple invitación las cámaras de los noticieros van a acudir al llamado de cubrir los eventos que se programen. La posibilidad queda abierta, pero no podemos confiarnos de contar con su presencia porque los directores deciden a última hora qué noticia cubrir y la probabilidad de que no vayan a nuestro evento es alta. Por este motivo no debería ni siquiera discutirse el hecho de contar con una cámara para proveer de imágenes a los noticieros de televisión.

G)   Coordinador de prensa. El procedimiento de relaciones con los periodistas de los medios escritos debe ser el mismo utilizado por los dos coordinadores anteriores; sin embargo, el coordinador de prensa deberá generar empatía igualmente con el fotógrafo de los medios e indagar el estilo usado en cada publicación en cuanto a las fotografías. Para garantizar que las noticias que entregamos estén acompañadas de su respectiva foto, la campaña debe asegurarse también de contratar un fotógrafo con su propio equipo, ojalá digital, por la velocidad en el proceso y el ahorro de costos a la hora de obviar el revelado. La función de este dúo dinámico -especialmente el fotógrafo- será acompañar al candidato por donde vaya, y registrar cualquier movimiento pensando siempre en lo que puede ser publicado. El fotógrafo, sin embargo, servirá de alimentador de imágenes a la misma campaña si se decide hacer una publicación propia. El director de comunicaciones y prensa tendrá una especie de consejo de redacción cada mañana con los tres coordinadores, para discutir el proceso de ese día y aprobar el derrotero a seguir. Los tres coordinadores o el director mismo en algunas ocasiones acompañarán al candidato en el día; es importante que estén presentes para registrar cualquier movimiento susceptible de ser convertido en noticia. Estos desplazamientos se harán en un carro especial (un microbús de diez puestos) asignado especialmente para el equipo, en el que se puedan movilizar los equipos necesarios y se tenga autonomía para llegar siempre antes que el candidato. Un miembro de este equipo deberá acompañar también la avanzada que prepare la llegada del candidato a lugares determinados, con el fin de hacer recomendaciones en cuanto al sitio donde debería estar la prensa y el mejor ángulo para ubicar al candidato y que su registro ante los medios sea el más adecuado.

H)   Coordinador de redes sociales y estrategia digital. Es el encargado de llevar el mensaje a través de las nuevas tecnologías, debe partir siempre de las mediciones de audiencia que tienen cada una de las redes y determinar a partir de los públicos objetivos que tiene la campaña, cuáles serían las más recomendables para invertir, tanto en creación de las mismas y su permanente alimentación, como en la pauta que se haga a través de ellas. Sobre este particular, bien valdría la pena seguir el ejemplo de Mauricio Macri en la campaña que lo llevó a la presidencia de Argentina en 2015, que con un equipo de expertos construyó una estrategia a través de Facebook, sobre todo, que lo acercó a los nichos de votantes que requería. Su estratega en este tema, Guillermo Riera, resalta la gran diferencia entre el alcance que se logra con una red social como Facebook, en la que se pueden segmentar al detalle, versus un medio tradicional, incluso de tanta penetración histórica como la televisión.

 

 

Conclusión

El concepto de Marketing Político ha comenzado a hacerse realmente conocido, en América Latina, en la última década. Con toda seguridad, las próximas campañas electorales harán cada vez más familiar esta idea.

 

Generalmente se asocian con el término de marketing político o marketing electoral connotaciones de manipulación de las percepciones y opiniones de la gente, mediante recursos sofisticados de comunicación, principalmente a través de la televisión. Frecuentemente se piensa que estos procedimientos determinan una influencia decisiva sobre las voluntades de los electores, lo cual hace suponer que en una democracia el poder lo detenta, en la práctica, quien mejor puede utilizar los medios de difusión.

 

El marketing político es un sistema heterogéneo de teorías, prácticas, métodos y técnicas que ayuda a las organizaciones políticas a comprender el mercado electoral y a operar con mayor eficacia dentro del mismo. Sus claves son la investigación, la estrategia y la comunicación política.

 

La profesionalización de las campañas políticas, tanto electorales como partidarias o gubernamentales, se relaciona de modo directo con la creciente influencia del marketing político y de los consultores políticos y otros profesionales ligados a la disciplina.

 

Referencias

 

Costa, L. (1998). Manual de marketing político. México: UNAM

 

Philippe, M. (1997). Marketing político y comunicación: claves para una buena información política. México: Paidos

 

Pérez, C. (2016). Marketing Político, Guía práctica para ser elegido y gobernar con excelente reputación. Madrid, España: CAEP

Autoevaluación

La realización de esta evidencia de aprendizaje nos permite aprender a realizar el montaje, dirigir y evaluar el proceso de una campaña electoral y luego cuando se supere esa etapa y se haya conquistado el lugar que se buscaba, desarrollar lo necesario para gobernar bien, de cara a quienes lo eligieron. Muchas veces evaluamos mal a nuestros gobernantes porque simplemente ellos no tienen las herramientas apropiadas para comunicar lo que están haciendo y sus obras pasan sin pena ni gloria, lo mismo que su nombre. Presidentes, alcaldes, gobernadores o legisladores que habrían podido conquistar un puesto más destacado en la historia son olvidados en el mejor de los casos y vapuleados en el peor, porque desaprovecharon su período de gobierno sin demostrar un verdadero trabajo en favor de sus pueblos.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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